Ponte a pensar. Vivir y disfrutar del momento presente; evitar las crisis emocionales; reflexionar; armonizar tu interior con tu entorno; tomar distancia de lo que te molesta; evitar los juicios y las críticas. ¿Te resulta atractivo? Claro que sí, eso es calidad de vida. Sin embargo, nada de eso es posible sin estabilidad emocional, algo bastante difícil de conseguir en el mundo de hoy.

Entonces, ¿quieres mejorar tu estilo de vida, tus costumbres, tu modo de pensar o, en otras palabras, lograr y mantener tu estabilidad emocional? Pues bien, para eso deberás adquirir y poner en práctica una serie de hábitos que te permitan conectarte contigo mismo. Así sanearás tu mente y evitarás la fatiga emocional.

Ejercicios que te ayudarán a mantener tu estabilidad emocional

Esta etapa de la lectura es la más interesante porque te dará las herramientas para superarte, fortalecerte interiormente y mejorar tu productividad. Y si llegaste hasta acá, es porque has tomado esa decisión. Hay una larga lista de actividades que tienes a disposición.

El autoconocimiento es el primer paso para lograr la estabilidad emocional.

En efecto, no se puede mejorar aquello que no se conoce. Por lo tanto, saber quién eres, cuáles son tus comportamientos, tus sentimientos y tus emociones es fundamental para alcanzar la estabilidad emocional. Así, una vez que tomas consciencia de todo ello, estarás listo para aceptarte tal cual eres. Esto te ayudará:

  • En las relaciones familiares.
  • En las relaciones de conectividad o conexión.

En todos los casos te puedes hacer preguntas como estas: ¿qué pensamientos tienes en un momento determinado? ¿Qué sientes? ¿Cómo están afectando a tu cuerpo? ¿Cuál es tu estado de ánimo? ¿Qué sientes cuando estás con tu pareja? ¿Cuándo surgen? Responderlas con franqueza te permitirá manejarte mejor y cuidar a tu entorno.

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Ejercicios para mantener la estabilidad emocional

Además de conocerte a ti mismo, debes realizar otras acciones. Aquí te mostramos algunas de ellas.

  • Practica actividad física en forma regular y combínala con una dieta saludable y equilibrada; ambas te ayudarán a estar mejor anímicamente. Y debes saber que cuanto mejor sea tu salud física, mayor bienestar mental y emocional conseguirás.
  • Practica meditación; te enseñará a reflexionar, lo cual es bueno para minimizar los problemas que a diario surgen en tu vida. La meditación te proporciona herramientas mentales para tu autocontrol.
  • Mantén siempre una actitud mental positiva; en todas las actividades, desde las más sencillas hasta las más complicadas. Cuanto más positivos sean tus pensamientos, más fuerza interior sentirás para cumplir con tus objetivos.
  • Conéctate con la naturaleza siempre. Es lo mejor que puedes hacer si quieres contrarrestar el estrés que te produce vivir en una ciudad. Te ayuda a equilibrar tu mundo interior con el exterior.
  • Practica ejercicios que trabajen la respiración. El yoga o el mindfulness son excelentes alternativas que te proporcionarán mayor bienestar.
  • Todo lo que te permita expresar tus vivencias internas te otorgará estabilidad emocional. Así que, si te gusta pintar, dibujar o cualquier otra actividad artística, adelante.
  • Fíjate un objetivo y qué es lo que harás para lograrlo. De esa forma encontrarás una motivación personal para tu vida; el combustible que te permitirá hacer realidad todos tus sueños.
  • Las afirmaciones positivas te ayudarán a sentirte mejor y a tener una actitud positiva ante la vida; también a fijar tus objetivos, a crear tu propia realidad y a mejorar tu salud.
  • Toma una actitud de agradecimiento frente a todo lo que te da la vida y sé compasivo contigo mismo. Son buenos instrumentos con los que lograrás mayor estabilidad emocional.

Alcanzar la estabilidad emocional es cuestión de poner en práctica todos los consejos anteriores. Eso sí, comienza cuanto antes y repítelos hasta transformarlos en rutina. Y entonces verás cómo cambia tu vida.